Hace algunos años, cuando ingresamos en la estructura militar de la OTAN
(1994) muchos nos preguntábamos, quizá con cierta ingenuidad, dónde
estaba el enemigo. ¿Qué sentido tenía para España
dar ese paso en una Europa que se estaba redefiniendo así misma, que decía
adiós al equilibrio del miedo que había supuesto la Guerra Fría,
y al que la caída del muro de Berlín puso fecha, foto y por supuesto
final feliz?. Y es que hasta hace algunos años resultaba un poco más
sencillo saber quién mandaba en la fábrica, en nuestro pueblo o
en el mundo, a quién teníamos que pedir un aumento de salario, o
quién era ese señor, que con su hijo, aparecía en el billete
de diez mil pesetas. Las "luchas" personales y sociales respondían
al qué hacer.
Hoy debemos centrar nuestros esfuerzos no ya en la lucha, sino en el diagnóstico.
Antes de decidir cómo actuar hemos de saber qué está pasando.
La confusión en la que vivimos es cuanto menos chocante ya que en la
actualidad disponemos de una gran cantidad de datos pero no estamos necesariamente
mejor informados. En la actualidad padecemos de un constante bombardeo de imágenes,
que tienen la ventaja de la inmediatez, pero no olvidemos que los seres humanos
pensamos con palabras. Necesitamos nuevas tácticas de emisión
e interpretación de la información política si queremos
constituir algo más que una sociedad voyeur. Aceptamos ese papel de mirones
asustados al margen de los acontecimientos. Teledirigidos desde los medios se
nos dice en qué país se pasa más hambre este año
y se nos anima a "hacer algo" pujando por la corbata de un "famoso"
en un programa de televisión que dura veinticuatro horas. Se nos informa
de dónde se han producido las mayores inundaciones, el peor terremoto,
algún atentado; de la hostilidad de este o aquel jefe de gobierno (alerta
guerra inminente); con suerte, de algún concierto, eclipse... y poco
más. No se nos dice que cada palabra y obra de este gazpacho informativo
ha sido elegida por alguien que busca o pretende algo con su labor. No se nos
ha alertado de que esa visión del mundo ha sido construida por otros
que tienen unos determinados intereses.
¿Y qué hacer?. Habría que actuar a dos niveles: Diseñando
medios más participativos que permitiesen a la ciudadanía intervenir
más y mejor en el diálogo social. Y sobre todo, habría
que trabajar las actitudes ciudadanas (quien cambia su actitud cambia su comportamiento),
se trataría de dejar de ser meros receptores de datos para comenzar a
participar en el proceso de construcción del mundo que supone lo que
se nos vende como realidad en la televisión, la radio, los periódicos,
revistas, etc. Y para ello necesitamos, por un lado, preocuparnos por acceder
a nuevos canales de información porque hemos de reconocer que en los
medios habituales se nos dan las mismas noticias teñidas con un supuesto
barniz ideológico distinto, provenientes de las mismas agencias, de las
mismas grandes multinacionales de la información. Y por otro, deberíamos
preocuparnos por " pensar sobre esas noticias" por, como titula Sara
López Martín su artículo en la revista EL VIEJO TOPO (desde
aquí os animo a leerla) de julio-agosto del 2002, dotarnos de: "Herramientas
para entender lo cotidiano".
A continuación os propongo algunas de esas herramientas. Se trata una
serie de webs que podríamos definir como periódicos electrónicos
de información alternativa: En cuanto a las tres primeras direcciones
decir que en el dossier de comunicación que aparece en el número
del VIEJO TOPO que he citado, en el artículo "En la red sin red"
de Igor Sádaba y Sara Martín López se hace una larga entrevista
a representantes de las mismas sobre quiénes son, qué hacen y
qué pretenden con ello. Aquí me limito a daros la dirección
y una breve reseña.
www.lahaine.org Se autodefinen como un proyecto de desobediencia informativa.
Tienen aproximadamente un año de vida.
www.nodo50.org Nacieron como un proyecto puntual de contrainformación
para dar servicio a las iniciativas políticas y sociales que se dieron
cita en Madrid en el año 94 en el marco de la campaña "50
Años Bastan" para denunciar el 50 aniversario del FMI y del Banco
Mundial. Hoy en día se autodefinen como un proyecto de comunicación
de la izquierda, fundamentalmente del Estado español y en la práctica
y de forma muy concreta un proyecto de contrainformación.
www.rebelion.org Rebelión se forma en el año 96 y es un grupo
de gente conocida que está en diferentes organizaciones políticas
y sociales. La idea fundamental era, por un lado, generar alguna noticia que
fuera diferente a la que presentan los medios de comunicación típicos,
y por otro lado, hacer una recopilación de lo que aún saliendo
en prensa de organizaciones sociales y partidos políticos no llega a
los medios de comunicación.
Por último hablaros de la revista Contrastes y Silencios elaborada por
la red Atalayas del Mediterráneo ( Red de Atalayas del Mediterráneo,
c/ José Luis de Caso 8, A, Sevilla, e-mail de contacto abelam76@hotmail.com
(Abel Aljende). Acaban de sacar su primer número, y explican su trabajo
del modo siguiente: "hacemos un seguimiento trimestral de las noticias
aparecidas en la prensa española, árabe y europea, destacando
los temas principales y los principales olvidos. Este trabajo se completa con
la información que recibimos de otras fuentes, no oficiales, como los
grupos de derechos humanos, las asociaciones civiles y los centros de información
alternativa
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