Paseo de los tristes. El día 15 de Marzo había unos 4.000 jóvenes
en el Paseo de los Tristes celebrando la fiesta de la primavera que este año
las autoridades habían trasladado a un recinto cerrado, por lo visto la
idea no cuajo del todo. Hacia las 16’00 horas llego la policía local
para dispersar a la gente utilizando de manera brutal pero dentro de la legalidad
vigente (como informa el sindicato independiente de la policía local) su
fuerza a golpes y porrazos. Como consecuencia más de una docena de heridos
y una denuncia conjunta de todos los implicados en los juzgados de Granada, habiendo
sido informado el defensor del pueblo y habiéndose interesado la asociación
contra la tortura y los malos tratos desde Madrid. Los agentes que en su testificación
dijeron haber dado la orden de cargar tienen los números de placa 034 y
036.
Ese mismo día también hubo incidentes provocados por la policía
local en la taberna del 22 y el mirador de Carvajales, siendo denunciada una
joven por “interrumpir una acción policial” es decir, por
preguntar la causa de que arrinconaran y pegaran a su amigo.
El Domingo 31 de Marzo cerca de un puente de la circunvalación un grupo
de amigos celebraban un cumpleaños con un equipo de sonido, la policía
local les dispersó a pedradas, siendo encarcelados varios jóvenes.
Esto junto con otros casos “aislados” como el ocurrido el 12 de
abril al portero de un bar de Plaza Nueva que siendo testigo de una accidente
en Reyes Católicos, se acercó a interesarse, siendo expulsado
del lugar por la policía local al grito de “vete a tomar por culo”
volvió a su lugar de trabajo y poco después llegaron varios miembros
de la policía local en una furgoneta donde le metieron en estado de inconsciencia
y le agredieron físicamente o el ocurrido en las cruces de mayo en la
plaza de Santo Domingo en la que tras una pelea cuando ya estaba disuelta llegaron
los antidisturbios que sin mediar palabra golpearon a uno de los jóvenes.
En ese momento otro se acercó a interesarse por el de manera que también
fue brutalmente golpeado y encerrado durante dos días en los calabozos,
saliendo de ellos con una denuncia por agresión a la policía (a
varios antidisturbios!!!) y resistencia a la autoridad, algo que los allí
presentes pudieron comprobar que era totalmente falso.
Por si eso fuera poco para hacernos ver cómo funciona la policía
en nuestra ciudad, poco antes de terminar el curso varios agentes de la policía
local y dos laceros de la perrera se acercaron a una casa de la plaza Einstein
donde los vecinos denunciaban a una de las inquilinas por acumular basura. En
el altercado que se formó al intentar desalojarla de su casa la policía
utilizó su arma para defenderse de la supuesta agresión de uno
de sus perros, acabando una de las balas en el cuerpo de la señora que
tras varias semanas en el hospital falleció.
Este suceso sobrepasa nuestras expectativas sobre la brutalidad y la represión
que impunemente utiliza la policía con la inestimable ayuda de los medios
de comunicación ( léase Ideal). Por lo tanto se convocó
una manifestación en dicha plaza Einstein que por supuesto fue desalojada
en pocos minutos denunciando a varios de los manifestantes.
Por último añadir que en la tradicional noche de San Juan se
reunió gente, como todos los años en la plaza de la Libertad y
a pesar de que no concedieron licencia para una poner una barra, de manera espontánea
se encendió una hoguera que caldeó e hizo mágica la noche
hasta que la policía local ayudados por el cuerpo de bomberos dispersaron
a la gente y ahogaron los sueños allí depositados. Ese día
no hubo incidentes, nadie se metió con la policía, nadie intentó
mantener el fuego, nadie, salvo unos payasos disfrazados que reían y
aplaudían.... quizás esto sea lo que quieren conseguir, quizás
les funcione el método, quizás empecemos a tenerles miedo...
Aún así existe en granada un colectivo de gente dispuesta a no
hacérselo fácil, existe gente a la que no le da miedo...y también
existe una Asamblea Antirepresiva que intenta recoger todos estos hechos, ofrece
apoyo moral , físico y jurídico y lucha, como puede, para buscar
nuestro sitio.
La calle es nuestra
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